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Plastilina Mosh es otra forma de armar el rompecabezas. Es un camino alternativo para llegar al país de las maravillas musicales. Decir esto, no describe al dúo casi para nada. Seamos más concretos: dos jóvenes que hacen hip hop, funk, rock, todo enmarañado en elementos de música electrónica; que crean canciones desprejuiciadas, irreverentes y graciosas –vamos a evitar decir bizarras, a esta altura del partido–; composiciones que podrían ser descartadas por cualquier banda estándar desde su génesis, pero que este grupo de Monterrey lleva al extremo. Al menos así lo reconoce Jonás, vocalista y multiinstrumentista de la banda, quien asegura: “Tenemos una sola regla: no le decimos que no a una idea sin antes explorarla hasta el final”. Y parafraseando a su coequiper, Alejandro Rosso: “La música es mucho mejor cuando es impredecible”.

La noticia es que los PMosh vienen a la Argentina en lo que denominan un DJ set, pero que no lo es tanto: “Lo que hacemos es sacar algunos loops de temas que nos gustan como los viejos de los Beastie Boys, Beck y The Roots, y encima de eso improvisar con el bajo y el piano eléctrico”. Además, será una excelente oportunidad para promocionar el LP sucesor de “Hola chicuelos”, de 2003 y del compilado de éxitos y lados B Tasty, de 2006. Se trata de All You Need is Mosh, que se editó a principio de 2009 en Sudamérica. En este último trabajo, tienen de invitado a Adrián Dárgelos, de Babasónicos, y cantan en su mayoría en inglés, aunque aseguran que no fue por una movida promocional. Vía telefónica con la parte más dirty del grupo, Jonás nos contó cómo lograron irrumpir en el mercado anglo, qué piensa hacer cuando llegue a Buenos Aires y cómo la gripe porcina lo sorprendió en medio de un tributo a The Clash en Londres.

¿De qué se trata el DJ set que vienen a presentar a la Argentina?
–Tocaremos los días jueves 2 de julio en Mc Namara de Rosario, el viernes 3 en Niceto de Buenos Aires, y el sábado 4 en Peteco´s, de Lomas de Zamora. La intención era la de llegar con toda la banda, pero estábamos haciendo muchas cosas al mismo tiempo, entonces decidimos hacer algo rápido, conciso y viajar ligero, en este caso Alejandro y yo, los dos originales. Trataremos de crear ambientes ricos, un poquito de acid jazz y house. Pero no será como interpretar remixes, sino más bien adecuar con la improvisación los temas que nos gustan. También aprovecharemos para promocionar All you need is Mosh en Sudamérica.

–Alejandro dijo que la música es mejor si es impredecible ¿Pensás que seguir esta premisa a la hora de componer hace que la crítica les sea siempre favorable?
–Supongo que sí. Es muy obvio el hecho de que experimentando con la música, le podés sacar una sonrisa a quien te escucha. No es igual a estar esperando que salga el mismo disco pasado con distinto título y otras letras. Tratamos de ser de esa manera y no por pretensión, por convencer al público o por tratar de hacer negocio con esto, sino por el simple hecho de que es una necesidad propia. Desde el principio fue lo que más nos atraía, a pesar de que cada quien tenía su otra banda y cada quien esperaba que su otro proyecto fuera el que tuviera éxito. Este era el espacio para sacar todas esas ideas que eran reprimidas para los grupos estándar que hacen música generosa y amable para la crítica, la radio o el público.

–¿Cómo logran esa libertad en lo compositivo?
Es por la actitud que tomamos desde un principio. Hay una sola regla en la banda desde que empezamos: no podíamos decir que no a una idea hasta que estuviera terminada. Antes de Plastilina Mosh pensaba: “Buey, siempre me ha frustrado el hecho de tener propuestas y no poder realizarlas porque cuando se las platicas a tus compañeros de banda no les gusta de entrada, porque es hip hop o porque es bosanova, y si sos un grupo de punk no podés estar tocando eso”. En cambio hoy pienso: “No entiendo lo que me está comentando Rosso, pero vamos a seguirle la corriente hasta el final, jaja”. Fue un buen ejercicio ya que aprendí a asimilar y a tocar estilos que en mi vida hubiera interpretado; a escuchar ritmos nuevos y entonces, ya ahorita, con criterios mucho más amplios, luego de haber trabajado 10 años con este tipo, ya me cuenta una idea y puedo entenderlo mucho mejor.

–¿Qué tanto los ayudó en el mercado anglosajón el hecho de que la mayoría de las letras del disco están escritas en inglés?
Por fin el disco entró en un mercado crossover que hacía mucho que no tocábamos. Ayudó –un poco sin querer– que somos independientes y que además entramos en muchos medios de comunicación, a los que no habíamos accedido antes. No sé si fue por las letras o por la manera en que se estuvo promocionando. En Estados Unidos era como una onda de “vamos a promoverlo un poco más específico y no tan masivo, pero ligado a cosas muy cool”. Así empezó a funcionar muy bien.

–¿Cómo se da la invitación a Adrián Dárgelos para el track Paso fino?
–Tenemos una relación muy buena con todos los Babas, porque ya después de tanto tiempo, más que colegas somos amigos. Cuando estábamos haciendo el último tema del disco, y como en general yo hago las letras recién en el estudio, luego de 20 temas, estaba bien agotado. Entonces le dije a Rosso: “Sabes que no la libro, pero siento que el concepto de esta rola debe ser como recitado, pero arrogante, con mucho poder”. Entonces pensé: “Cantante en español, arrogante, pues ¡Adrián!” Y el tipo feliz. Recuerdo que le dijimos qué tenía que hacer y que le metiera mucha onda. Y al día siguiente nos contestó un mail, porque en México la palabra para arrogante es mamón, que decía: “Qué tan mamón”, a lo que respondimos: “¡Recontra súper mamón!”.

–¿Van a tener tiempo de conocer la Argentina?
–Claro, creo que tenemos un día libre. Queremos saludar a amigos como Babas, Pánico Ramírez, Capri y comer unos choripanes por Puerto Madero. Y, no sé si es la edad o qué, pero me gusta ir a cenar, así que quiero conocer algunos restaurantes.

–¿Cómo viviste el revuelo por la gripe porcina?
–Ahora es completamente irrelevante, al menos en Monterrey. Cuando se disparó, justo estaba llegando a Londres para participar de un tributo a The Clash y era una cosa escandalosa abrir el periódico y sentir que se habían vuelto a caer las Torres Gemelas. Me súper preocupé por mi familia y amigos. Ellos me contaban que estaban todos con tapabocas para que en definitiva no hubiera ni un solo caso en mi ciudad. Incluso me encontré con Rubén de Café Tacvba y el DJ Toy de Control Machete y finalmente terminamos haciendo bromas de mal gusto porque todos nos miraban cuando decíamos que éramos mexicanos.

Más información: Página oficial de Plastilina Mosh..

SHOWS
Jueves 2 de Julio- Mc Namara- Rosario
Viernes 3 de Julio- Niceto Club- Fiestas Invasion- Buenos Aires
Sábado 4 de Julio- Peteco´s- Lomas de Zamora
Lunes 6 y Martes 7- Gira de Promoción en Mendoza
Jueves 9 y Viernes 10 de Julio- Santiago - Chile

ENTREVISTAS. Publicado el Jueves 25 de Junio de 2009
MARTIN ENRIQUEZ
Cursó la carrera de Licenciatura en Ciencias
de la Comunicación en la Universidad de
Morón. Trabajó en La Corchea.com y blogs
sobre apreciación y crítica musical. También
cofundó la revista Alterego, dedicada a
difundir el arte independiente en la Ciudad
de Buenos Aires. Desde hace
tres años trabaja en Atlántida
Digital, la división de medios
interactivos de Editorial Atlántida.
Como músico, estudió con
guitarristas tales como
Marcelo Roascio y Marcelo
Mayor, y canto con
Gabriela Moulouhi.
menriquez@atlantida.com.ar