
Por: Félix Vallejos
Aunque su paso por el conservatorio lo acercó al virtuosismo academicista de la música clásica, Mauro Conforti nunca pudo dejar de lado la pasión por aquellas bandas que marcaron su adolescencia. Los Beatles, Paul Simon, Elton John y Charly García, continuaron en la cabeza de este melómano de 32 años y determinaron el horizonte de su carrera musical.–¿De qué se trata La vida marciana?
Es mi primer trabajo solista, son catorce canciones compuestas en su mayoría junto a mi guitarrista Mariano Romano. El disco aborda vivencias propias y toca la temática marciana.
–¿Qué llevó a interesarte por los marcianos?
En realidad, buscaba algo que me represente y me tiré para el lado de la ciencia ficción porque siempre fui un amante de ese género. Además, muchas veces me siento un marciano en la tierra y estoy seguro de que no soy el único. Por eso le puse La vida marciana con Mauro Conforti, como si fuera un capítulo más dentro de una serie.
–¿Cuánto hace que surgió este proyecto?
Un año. Antes toqué con Rosal, grabé en sus dos últimos discos y previo a eso con Daniela Herrero, para quien compuse algunos temas. De hecho, mi banda actual está compuesta por algunos ex compañeros de esos proyectos, junto a ellos produje el disco.
–¿Qué rescatás de tu paso por esos grupos?
La banda de Daniela Herrero fue como una escuela, sobre todo en lo compositivo. Pensá que yo estudié siete años de música clásica en el conservatorio y después con el Mono Fontana. Por lo general, cuando tenés muchos recursos, querés meter todo lo que sabés, entonces, adaptarme a un formato de canciones pop, fue todo un aprendizaje.
–Luego de estudiar tantos años música clásica, ¿por qué te inclinaste hacia el pop rock?
Siempre me mantuve fiel a lo que escuchaba en la adolescencia, sólo tomé la influencia académica como un recurso.
–¿Cuáles son tus referentes?
El sonido del álbum está cerca de artistas como Elvis Costello, Bob Dylan o Elton John. Aunque también la participación en Rosal me influenció. A partir de esa experiencia empecé a fanatizarme, a comprar y tocar instrumentos antiguos y en el disco eso se nota.
–¿Dentro de cuál escena de artistas locales te sentís más cómodo?
Pasa que supuestamente yo vengo del pop independiente, por tocar en Rosal y por los amigos que tengo, pero no sé si lo mío podría ser catalogado dentro de ese estilo. La verdad es que me gustaría entrar en el circuito masivo, pero sé que no es fácil. La música que hago no está muy explotada en el país, el otro día me puse a ver canales de video para fijarme si me pasaban el mío y tuve que ver cada cosa. Pensar que en la Argentina hay una herencia de música buenísima.
–¿En qué sentís que te diferenciás del resto de los artistas pop del momento?
En la banda somos todos muy profesionales, conocemos bien nuestro instrumento, trabajamos para lograr un sonido particular y además nos nutrimos de música un poco distinta a lo común.
–¿Cómo viene tu agenda para lo que resta del año?
En noviembre vamos a hacer la presentación oficial del disco, aunque todavía falta confirmar algunas cosas organizativas. El disco está en la calle y el video de la canción “El día después” ya está rotando. La idea, de ahora en más, es tocar por todos lados.
Página oficial: Mauro Conforti

Señoras y señores, se viene la segunda edición de Que vuelvan los lentos. Así que a lustrar los zapatos y tener listo el speech, en caso de los hombres, y a estar dispuesta para escuchar las cosas más dulces al oído, en el caso de las mujeres; manos en la cintura de ellas y en los hombros de ellos, y con un movimiento un tanto robótico, ¡listo!, a echarse a andar con lo mejor del baile en down tempo.
La novedad, en esta segunda parte que se llevará a cabo el viernes 25 de abril a las 21 en el Planetario, es que POP Radio 101.5 será la encargada de musicalizar la velada. Así, en un marco encantador cerca de los lagos de Palermo, la POP llevará a los oídos de los dancers las melodías más populares de la música lenta.
Quién sabe, tal vez, dentro de unos años, alguien dirá: “¿Te acordás de este lento vieja, cuando nos conocimos en el Planetario?” Qué viva el amor mis amigos.
El informe de TN sobre la primera edición de Que vuelvan los lentos.
Página Oficial : POP Radio

Desde el otro lado de la cordillera se viene levantando una especie de solcito pop, mezcla de electro con buenos matices armónicos. Para los amantes de este cóctel del tipo mujer bonita + lindas canciones + ingenuorebeldía, aquí llega Javiera Mena. Vía e-mail, contestó un par de preguntas acerca de Esquemas juveniles, su disco debut editado por el sello argentino Índice Virgen, en el que, como perlita, se puede encontrar el cover ochentoso de Daniela Romo, Yo no te pido la Luna.
–¿Por qué elegiste Esquemas juveniles como título de tu disco debut?
–Es una frase de una de las canciones del álbum que sentí que lo identificaba plenamente. Es un disco que habla de primeros amores y penas, tal como en la juventud.
–¿Cómo definirías el estilo de esta placa?
–Son canciones, unas más acústicas, unas más electrónicas, tranquilas, personales.
–¿Qué sentiste al ver las primeras críticas en la prensa?
–El disco tuvo buenos comentarios en general, y aunque fueron positivas, había cosas con las que no estaba de acuerdo. Las críticas son muy subjetivas: hay discos que me encantan y que los medios han tratado pésimo.
–¿Cómo es tocar y girar en el circuito under chileno, haciendo pop?
–Me gusta porque en el momento en el que yo partí, todo estaba como virgen, en cuanto a hacer pop de una persona. Ahora ya estoy tocando en lugares más grandes como teatros o “La Blondie” –boliche de moda en Chile–, donde hay mucho público y todo se mantiene bien.
–¿Cómo te fue hasta ahora en la Argentina y qué expectativas tenés con respecto a tu desarrollo acá?
–Ya he ido varias veces y cuando voy es como mi segundo hogar. Mis expectativas son que suene mi música y poder ir y tocar, además, en el interior. Tenemos muchas cosas en común y creo que mis letras se entienden bien por allá.
–¿Por qué elegiste el clásico de Daniela Romo como cover?
–Era una canción que me gustaba de niña y me encantaba la armonía que tenia. Un día la saqué y terminé haciendo una base medio en juego, que al final terminó siendo una canción en el disco.
–Trabajaste junto el diseñador Alejandro Ros, quien creó tapas de grandes como Cerati, Babasónicos y Bersuit. ¿Cuál fue la idea del arte de Esquemas…? ¿Cómo fue tu trabajo con él?
–Fue increíble conocer a Alejandro, es un chico lleno de ideas sorprendentes. Él me fue preguntando cosas sobre mí y del disco hasta que se le ocurrió el concepto de las caritas en diferentes ánimos, que me pareció que reflejaba muy bien lo que muestra el disco.
–Tu estilo y onda, son un poco rebelde con una pizca de ingenuidad. En unos años, ¿te ves más como una Avril Lavigne, como una Lilly Allen, o ninguna de ellas?
–Ambas me gustan pero dentro del pop hacen estilos diferentes al mío. Me gustaría más adelante también aprender más de producción y pro tools y cosas más técnicas.



