
Por Félix Vallejos
Al escuchar Victoria Mil me someto a una especie de contradicción interna. Su estirpe de niños bien, siempre atentos a las nuevas tendencias, muy preocupados por tener una estética vanguardista, tanto en lo musical como en la forma de vestir, me molesta y al mismo tiempo me atrae. Es como si este grupo me confrontara con mi propia frivolidad. No se, pero la verdad es que sus discos nunca me pasan desapercibidos. Cuando me entero que van a editar algo nuevo, me preocupo por escucharlos y siempre rescato cuatro o cinco canciones que me parecen geniales.
Será que desde el 1997, cuando editaron su álbum debut, Todos los días hago eso, estos chicos oriundos de Adrogué abordaron la música desde un lugar lúdico, nunca se aferraron a ningún género específico y siempre se tomaron un poco en broma esto de pertenecer al mundo del rock. Sus discos fueron pasando sin causar demasiado revuelo a nivel masivo, pero de a poco cosecharon cierto prestigio dentro del under. Quizás, su vínculo con Daniel Melero o la estrecha relación con Babasónicos, que los llevan de la mano y los ayudan en la producción de varios de sus trabajos, tenga algo que ver con esto.
Lo cierto es que este grupo comandado por Miguel Castro y Julián Della Paolera va al frente, y continúa firme aportando nuevas perlas sonoras al pop argentino. Por estos días se editó su sexto disco, Están despedidos y ya se puede escuchar un adelanto en My Space. Aquellos que quieran verlos en vivo podrán hacerlo el próximo 28 de junio a las 19 en el Centro Cultural Recoleta, en el marco de un ciclo llamado Ciudad Emergente. Habrá que darle otra oportunidad a Victoria Mil y tal vez esta sea otra muestra de que sin prejuicios la música suena mejor.
Página oficial : Victoria Mil
My Space : Victoria Mil




