Sí, como periodista me cuestioné lo poco original del título, haciendo puente con el fútbol, más precisamente con el equipo de Real Madrid en la época que contrataron a varios súper jugadores. Pero la sensación que persiste en mí, desde el instante en que salí de La Trastienda, fue que los Galactic eran de otra dimensión, realmente.
No fue el virtuosismo de sus integrantes, que entregaron solos de gran calidad, o la técnica depurada de la interpretación, sino que el combo musical fue de lo más alto, llegando a la perfección. Groove es la palabra que flotaba en el aire, eso que necesita toda banda funk y que se consigue no sólo teniendo el dominio total sobre el instrumento, sino que tiene que ver con esa cuestión de mamar desde la cuna un ritmo, una forma de sentir la música que excede los pentagramas.
Eso, sumado a los showmen y mcs, Chali 2na y Ladybug Mecca, le dio a la performance del quinteto de Nueva Orleáns un aura de un espectáculo supremo. Incluso entregaron como perlita Inmigrant song, de Led Zeppelín, con rapeadas de Mustafa Yoda como invitado argento.
Les dejo un video que capté con la cam y una galería de fotos para que disfruten.




